Cross

ALMA VíCTIMA

Sta. Benedicta de la Cruz

Algunas almas víctimas destacadas: Todos los santos se ofrecieron a Dios unidas a Cristo.  Francisco y Jacinta, los niños videntes de Fátima; Alejandrina Da Costa; Ana Catalina Emmerick; Padre Pío; Ven. Conchita Cabrera de Armida....

¿Qu� suceder�a si el sacerdote, participando del sacerdocio de Cristo 
por la ordenaci�n sacerdotal, no quisiera participar de ning�n modo su 
estado de v�ctima? Sin duda alguna que se apartar�a de Cristo; en su 
vida habr�a desorden, perturbaci�n, m�xima confusi�n; ser�a un 
ministro de Cristo sin amor verdadero a su amant�simo Maestro. 
Resultar�a un hombre mundano, vano, superficial, est�ril. As� como se 
conoce mejor el valor de la justicia por el dolor causado por la 
injusticia, as� se aprecia mejor la fecundidad del apostolado por la 
deplorable esterilidad de una vida rota. Todo sacerdote, pues, debe 
pedir la gracia de ser realmente v�ctima, cada cual a su manera, a fin 
de padecer santamente lo que Dios desde la eternidad ha reservado para 
�l, para llevar su cruz cada d�a, y no s�lo como fiel, sino como 
sacerdote, como otro Cristo, para poder morir m�sticamente antes que 
f�sicamente.�
La uni�n del sacerdote con Cristo, Sacerdote y V�ctima. Reginald 
Garrigou-Lagrange, OP.
Ediciones Rialp, Madrid 1955, p. 97.

 



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